El Consejo de la Unión Europea y el Parlamento Europeo han alcanzado un acuerdo provisional para establecer un nuevo marco regulador destinado a proteger la industria siderúrgica europea frente a los efectos negativos de la sobrecapacidad global.

Este acuerdo introduce una regulación que busca hacer frente a las distorsiones comerciales derivadas del exceso de producción de acero a nivel mundial, así como a los desvíos de comercio hacia el mercado europeo.

La nueva normativa sustituirá a las actuales medidas de salvaguardia del acero, cuya expiración está prevista para el 30 de junio de 2026, garantizando así la continuidad de la protección del mercado europeo sin vacíos regulatorios.

Entre los principales elementos del acuerdo destaca la implantación de un sistema revisado de contingentes arancelarios (TRQ), diseñado para abordar de forma más eficaz la sobrecapacidad estructural del sector. Este sistema contempla una reducción significativa de los volúmenes de importación permitidos y la aplicación de aranceles más elevados a las importaciones que superen dichos contingentes.

El objetivo es reforzar la resiliencia de la industria del acero en la Unión Europea, garantizando al mismo tiempo la compatibilidad con las obligaciones internacionales en materia de comercio y proporcionando suficiente flexibilidad a los operadores económicos, incluidas las industrias transformadoras.

Según ha señalado el ministro de Energía, Comercio e Industria de Chipre, Michael Damianos, la industria siderúrgica es un sector estratégico para la economía, la seguridad y la transición ecológica de la Unión Europea, y este acuerdo proporciona un instrumento más sólido para hacer frente a la sobrecapacidad global y asegurar una competencia justa a largo plazo.

El acuerdo deberá ser ahora formalmente adoptado por ambas instituciones para su entrada en vigor.