Alberto De Luca es CEO de Knauf Ibérica y vicepresidente de Primigea, lo que lo convierte en una de las figuras más destacadas del sector de los materiales de construcción, y la industria relacionada, en España. Con una sólida trayectoria internacional vinculada al Grupo Knauf, ha desempeñado responsabilidades de dirección en distintos mercados europeos y del norte de África, liderando estrategias centradas en la innovación, la sostenibilidad y la excelencia operativa. Ingeniero en Gestión Empresarial por la Solvay Brussels School of Economics and Management, con formación ejecutiva en INSEAD, De Luca ha impulsado el crecimiento de Knauf en la Península Ibérica y ha mantenido una activa participación institucional en el ámbito industrial y de las materias primas minerales, promoviendo la colaboración entre empresas y administraciones para avanzar hacia una construcción más eficiente y sostenible.

En un contexto cada vez más complejo para el sector de la construcción y los materiales, ¿qué papel desempeña la colaboración entre empresas y entidades como Primigea?

La colaboración entre empresas nos permite afrontar de forma coordinada los principales retos que enfrenta la industria en ámbitos como la sostenibilidad, la evolución del marco regulatorio, la competitividad industrial o el acceso a las materias primas.

En este sentido, Primigea se configura como un espacio de diálogo en el que las empresas, las asociaciones y las administraciones pueden aportar conocimiento e intercambiar experiencias. De esta forma, podemos construir una visión compartida y actualizada sobre los desafíos que afronta el sector.

A partir de ahí, resulta más sencillo impulsar iniciativas conjuntas en ámbitos estratégicos como la innovación o la descarbonización, reforzando así la capacidad del sector para avanzar hacia modelos más sostenibles, eficientes y competitivos, en línea con las nuevas exigencias regulatorias y de mercado.

¿Cuál es su visión a medio y largo plazo para Primigea? ¿Qué tipo de proyectos o líneas de trabajo le gustaría impulsar especialmente dentro de la organización?

Europa está apostando por reforzar su base industrial, es decir, por recuperar capacidad productiva y fortalecer sectores estratégicos en su propio territorio. Uno de los grandes objetivos es reducir la dependencia exterior en el suministro de materias primas y avanzar hacia una mayor autonomía en el acceso a estos recursos, esenciales para seguir desarrollando nuestras industrias clave.

En este contexto, Primigea se presenta como una organización de referencia para el sector en España que, a través de iniciativas vinculadas a la descarbonización, la economía circular y la mejora de la competitividad, impulsa la transformación del sector y fortalece su papel estratégico.

Ya estamos trabajando para reforzar la interlocución institucional y trasladar a las administraciones las necesidades reales del sector y contribuir con el desarrollo de un marco más estable y competitivo. Un buen ejemplo de ello es el avance que supone el Plan de Materias Primas Minerales, junto con el desarrollo del Reglamento Europeo de Materias Primas Fundamentales, que reflejan un mayor reconocimiento del carácter estratégico de esta actividad.

Usted desempeña responsabilidades tanto en una gran empresa, como Knauf, como en una iniciativa sectorial como Primigea. ¿Cómo gestiona esa doble dimensión? ¿Qué sinergias identifica entre su rol como CEO de Knauf Ibérica y su implicación en Primigea?

Lo gestiono desde una visión global, entendiendo que tanto la dimensión empresarial como la sectorial se complementan y se refuerzan mutuamente.

Mi responsabilidad en Knauf Ibérica me aporta una perspectiva muy cercana a la realidad del mercado, a las necesidades de los clientes y a los retos operativos e industriales a los que nos enfrentamos en el día a día.

Al mismo tiempo, mi implicación en Primigea me permite trasladar esa experiencia a un plano más amplio, con una visión estratégica del conjunto del sector y de los desafíos que compartimos.

La principal sinergia está precisamente ahí: en la capacidad de identificar retos comunes, como la evolución del marco regulatorio, la sostenibilidad, la energía, el talento o la innovación, y abordarlos desde una perspectiva más colectiva. Esto nos permite, además de anticiparnos mejor a los cambios, contribuir de forma más eficaz a la construcción de un entorno más sólido y competitivo para toda la industria.

¿Cuáles son las principales líneas estratégicas que está impulsando actualmente en Knauf Ibérica? En un entorno marcado por la transición ecológica y la digitalización, ¿cómo se está posicionando Knauf para seguir siendo competitivo?

Nuestras principales líneas estratégicas en Knauf Ibérica se articulan en torno a tres grandes ejes: sostenibilidad, innovación y cercanía al cliente.

En el ámbito de la sostenibilidad, estamos avanzando de forma decidida en la descarbonización de nuestros procesos y productos hasta alcanzar el Net Zero, así como en la reducción de residuos a lo largo de toda la cadena de valor. Para nosotros, la sostenibilidad no es solo una exigencia del entorno, sino una auténtica palanca de competitividad y de transformación industrial.

Por otro lado, la digitalización se ha consolidado como una herramienta clave para mejorar nuestra eficiencia operativa, optimizar procesos y reforzar la relación con clientes y prescriptores, ya que aporta mayor valor en todas las fases del proyecto.

Apoyarnos en estos pilares nos permite consolidarnos como una compañía más eficiente y mejor preparada para dar respuesta a las nuevas demandas del mercado y a los retos que plantea el sector en los próximos años.

¿Cómo están abordando la atracción y la fidelización de talento en un sector que necesita perfiles cada vez más especializados?

En Knauf lo abordamos desde una perspectiva integral. Por un lado, estamos reforzando nuestras políticas de formación continua y desarrollo profesional, fundamentales para adaptar las capacidades de nuestros equipos a las nuevas exigencias técnicas, industriales y digitales. Es nuestra apuesta por el aprendizaje constante como palanca de crecimiento, tanto para la compañía como para las personas.

Al mismo tiempo, trabajamos para ofrecer un entorno laboral con oportunidades reales de desarrollo. La movilidad interna, el acceso a proyectos internacionales y la posibilidad de construir una carrera a largo plazo dentro del grupo son elementos diferenciales que contribuyen a fidelizar el talento.

Además, impulsamos la colaboración con centros educativos y universidades con el objetivo de acercar el sector al talento joven, dar a conocer sus oportunidades y facilitar la incorporación de perfiles cualificados que respondan a las necesidades actuales y futuras de la industria.

La sostenibilidad es un eje central en la industria actual. ¿Cómo se traduce este compromiso en acciones concretas dentro de Knauf ?

En primer lugar, trabajamos de forma continua en la mejora de la eficiencia energética de nuestros procesos productivos y en la incorporación progresiva de fuentes de energía más limpias. Asimismo, impulsamos la economía circular mediante una gestión más eficiente de los recursos, la minimización de residuos y la incorporación de materiales reciclados, sin menoscabar la calidad de nuestros productos.

Este compromiso también se refleja en el desarrollo de soluciones constructivas más eficientes, que mejoran el comportamiento energético de los edificios y aumentan el confort de los usuarios.

Todo ello se sustenta en una apuesta firme por la transparencia y la medición del impacto, mediante herramientas que nos permiten evaluar nuestros avances e impulsar la mejora continua, con el respaldo de auditorías externas, objetivas e imparciales, que acreditan nuestros estándares de excelencia.

¿Cuáles son, en su opinión, las principales tendencias que marcarán el futuro del sector en los próximos años? ¿Qué tecnologías o enfoques innovadores cree que tendrán mayor impacto? ¿Qué papel juega la innovación en el crecimiento y posicionamiento de la compañía?

Personalmente, destacaría la industrialización de la construcción, una mayor exigencia en materia de sostenibilidad y descarbonización, y el avance de la digitalización a lo largo de todo el ciclo de vida del edificio. En este contexto, conviene prestar atención también a la inteligencia artificial, que empieza a ganar relevancia y cuyo potencial parece significativo, aunque aún es pronto para determinar con precisión el alcance y la profundidad de su impacto real en el sector.

Tecnologías y enfoques como BIM, la construcción off-site, la automatización de procesos y los materiales más eficientes y reciclables tendrán un impacto directo en la productividad, la calidad y, por supuesto, la reducción de la huella ambiental.

Para Knauf, la innovación es un pilar estratégico que nos permite anticiparnos a las necesidades del mercado y desarrollar soluciones de mayor valor añadido. Solo así podemos consolidar nuestro posicionamiento y aumentar nuestra capacidad de crecimiento en un entorno cada vez más exigente.