Los líderes del G7 aprobaron el 17 de junio, en el marco de la Cumbre de Évian (Francia), una declaración conjunta en la que reconocen el papel estratégico de las cadenas de valor de las materias primas minerales fundamentales para la prosperidad económica y la seguridad de sus países, especialmente en los sectores digital y energético.

La declaración recuerda el Plan de Acción sobre Materias Primas Minerales Fundamentales lanzado en 2025 y reafirma el compromiso de los países del G7 de coordinar esfuerzos, tanto entre ellos como con países socios, para desarrollar las capacidades industriales y de transformación necesarias que permitan diversificar las cadenas de suministro. El texto destaca también la importancia de apoyar la creación de valor local y fomentar la innovación en toda la cadena de valor.

Los líderes subrayan la necesidad de reducir las vulnerabilidades derivadas de la elevada concentración de mercado y de determinadas restricciones comerciales, insistiendo en la urgencia de diversificar las fuentes de suministro y reforzar la resiliencia colectiva. Para ello, se comprometen a impulsar la producción industrial, movilizar inversión pública y privada, mejorar la transparencia y la trazabilidad de las cadenas de suministro, aumentar las capacidades de almacenamiento estratégico y fomentar el reciclaje de materias primas minerales fundamentales.

La declaración refuerza el reconocimiento internacional de las materias primas minerales como recursos esenciales para la competitividad industrial, la transición energética y la seguridad económica, y consolida la cooperación internacional como una de las principales vías para garantizar el acceso sostenible a estos recursos en los próximos años.