
El Foro Económico Mundial (World Economic Forum, WEF) ha publicado el informe From Minerals to Megawatts: Building Resilience for EVs, Data Centres and Power Grids (2025), un documento que analiza el papel estratégico de los minerales y metales en la transición energética y digital, y advierte sobre la necesidad urgente de reforzar la resiliencia de sus cadenas de suministro. El estudio se ha elaborado en colaboración con la consultora Kearney y con la participación de actores industriales y financieros del sector.
El informe subraya que el rápido crecimiento de tecnologías como los vehículos eléctricos, los centros de datos y las redes eléctricas está generando una demanda creciente de determinados minerales críticos. Materiales como el cobre, el aluminio o los elementos de tierras raras son fundamentales para la electrificación y la digitalización de la economía, ya que intervienen en baterías, infraestructuras energéticas, sistemas de transmisión eléctrica y equipamientos digitales. Según el World Economic Forum, estas tres grandes áreas tecnológicas dependen en gran medida de los mismos recursos minerales, lo que intensifica la presión sobre las cadenas de suministro globales.
Uno de los principales mensajes del documento es que el sistema actual presenta vulnerabilidades estructurales. Muchas etapas del procesamiento y refinado de minerales se concentran en un número reducido de regiones o instalaciones, lo que genera riesgos de interrupción que pueden afectar simultáneamente a múltiples sectores industriales. En este contexto, una perturbación en la cadena de suministro de un mineral puede tener efectos en cascada sobre diferentes industrias que dependen de él.

Descripción general de la trayectoria de crecimiento y de los minerales y metales utilizados en determinadas cadenas de valor.
El informe también destaca que las interdependencias entre sectores no siempre se reflejan en las políticas públicas o en las estrategias empresariales. Con frecuencia, las medidas adoptadas para garantizar el suministro de minerales se diseñan de forma aislada, sin considerar la complejidad de las cadenas de valor y la competencia entre distintos usos industriales. Esta falta de coordinación dificulta anticipar posibles cuellos de botella y planificar inversiones de forma eficiente.
Para abordar estos desafíos, el World Economic Forum plantea la necesidad de impulsar una cooperación estructurada entre gobiernos, industria, inversores y otros actores relevantes. El informe sostiene que la resiliencia de las cadenas de suministro no surgirá de manera espontánea, sino que requiere mecanismos de coordinación que permitan alinear decisiones, inversiones y marcos regulatorios a lo largo de toda la cadena de valor.
Entre las propuestas planteadas se incluyen el desarrollo de plataformas de colaboración entre sectores, la mejora de los sistemas de alerta temprana ante posibles disrupciones y la adopción de enfoques integrados para la planificación de la demanda y la oferta de minerales. Asimismo, se destaca la importancia de anticipar las necesidades futuras de materiales a medida que avanza la electrificación de la economía y la expansión de la infraestructura digital.
En definitiva, el informe pone de manifiesto que los minerales se han convertido en un elemento central de la transición energética y tecnológica. Garantizar su disponibilidad y gestionar de forma sostenible sus cadenas de suministro será un factor determinante para asegurar el desarrollo de las infraestructuras energéticas, la movilidad eléctrica y la digitalización global en las próximas décadas.
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