La Unión Europea avanza en la lucha contra el cambio climático con el proyecto ConsenCUS, que, según este artículo escrito por Anthony King y publicado en la revista Horizon la revista europea sobre investigación e innovacón, ya está probando una innovadora tecnología de captura de carbono en sectores intensivos en energía como la minería, la refinería de petróleo y la producción de cemento.

En noviembre de 2024, una mina de óxido de magnesio en Grecia instaló siete contenedores equipados con sistemas capaces de atrapar CO₂ directamente en el lugar de emisión y convertirlo en ácido fórmico, un compuesto químico con aplicaciones industriales y potencial para producir biocombustibles, incluido combustible para aviación.

El proyecto, que también ha realizado pruebas en la cementera danesa Aalborg Portland y en la refinería Petrobrazi en Rumanía, reúne a socios de siete países con el objetivo de demostrar que la captura y valorización del CO₂ puede integrarse en la industria pesada.

Acabamos de empezar a capturar CO₂, lo que supone un hito increíble”, destacó Haris Yiannoulakis, de Grecian Magnesite. Los investigadores subrayan que, además de la viabilidad técnica, es clave implicar a la ciudadanía para asegurar la aceptación social de estas tecnologías.

Con este avance, Europa refuerza su compromiso de reducir las emisiones un 55 % para 2030 y alcanzar la neutralidad climática en 2050.