
Las industrias electrointensivas europeas, entre las que Primigea está representada a través de Euromines, han advertido en un documento del grave riesgo de una desindustrialización irreversible en la Unión Europea debido a la pérdida acelerada de competitividad provocada por los elevados costes energéticos, el aumento del precio del carbono y el impacto de prácticas comerciales desleales a escala global. Así lo recoge una declaración conjunta publicada el 2 de febrero de 2026, en la antesala de la reunión informal de líderes europeos sobre competitividad prevista para el 12 de febrero.
Estas industrias, fundamentales para cadenas de valor estratégicas como la construcción, el transporte, la energía, las baterías o la seguridad alimentaria, representan más de 1,5 billones de euros de facturación anual en la UE y emplean directamente a unos 6,6 millones de personas. Además, son esenciales para la transición energética y digital y para la descarbonización de la economía europea.
No obstante, el sector atraviesa una situación crítica. Los costes energéticos siguen siendo aproximadamente el doble que antes de la crisis, mientras que el precio del CO₂ se ha multiplicado por cuatro respecto a los niveles previos a la pandemia. A ello se suman las distorsiones del comercio internacional, lo que ha provocado una fuerte caída de la producción —de hasta el 40 % en algunos sectores— y la pérdida de alrededor de 200.000 empleos solo en 2025, agravando una tendencia negativa iniciada en 2008.
Ante este contexto, las industrias electrointensivas reclaman medidas inmediatas para reducir el coste total de la energía industrial, incluyendo tarifas de red, impuestos y gravámenes, con el objetivo de situar el precio de la electricidad en torno a los 50 €/MWh y garantizar la viabilidad de la electrificación de los procesos productivos. Asimismo, solicitan reforzar el marco de ayudas estatales del Clean Industrial Deal para apoyar de forma efectiva a estos sectores.
El sector pide también frenar cualquier aumento adicional de los costes del carbono en 2026, advirtiendo de que las reducciones previstas en las asignaciones gratuitas del ETS podrían alcanzar hasta el 34 % y limitar gravemente la capacidad de inversión de las empresas. En este sentido, reclaman que los ingresos del ETS se reinviertan íntegramente en los sectores afectados para impulsar la descarbonización.
Por último, la declaración subraya la necesidad de reforzar los instrumentos de defensa comercial de la UE y de crear demanda para productos fabricados en Europa, mediante criterios de preferencia europea en la contratación pública y una mayor transparencia sobre el origen de los productos, con el fin de reforzar la base industrial europea y su autonomía estratégica
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