Foro Ibérico de Inversión Minera 2026
 

La Escuela Técnica Superior de Ingenieros de Minas y Energía de Madrid acogió los días 11 y 12 de mayo el Foro Ibérico de Inversión Minera (FIIM), centrado en los mecanismos de financiación de proyectos de materias primas minerales y de toda su cadena de valor.

El foro, promovido por Primigea, Minergia – Fundación Minas Centro, el Colegio Oficial de Ingenieros de Minas del Centro de España, el Iberian Mining Engineers Board, GEMPE/c y la Asociación para la Transición Energética, abordó el marco europeo de las materias primas minerales, la aplicación del Reglamento Europeo de Materias Primas Fundamentales y la necesidad de impulsar políticas industriales orientadas a reforzar la soberanía estratégica europea y consolidar cadenas de valor completas dentro de la UE.

El encuentro reunió a representantes de las administraciones públicas, instituciones europeas, entidades financieras, empresas mineras, inversores y organizaciones empresariales, consolidándose como uno de los principales espacios de debate sobre el futuro del suministro de materias primas minerales estratégicas. Entre los asistentes destacaron Jordi García Bustenga, secretario de Estado de Industria, y Daniel Torrejón, subdirector general de Minas, además de representantes del ICO, BBVA y el Banco Europeo de Inversiones.

Durante las sesiones se puso de manifiesto que las materias primas minerales son esenciales para el desarrollo industrial, la transición energética, la movilidad eléctrica, las energías renovables, el almacenamiento energético, la defensa y las tecnologías digitales.

Uno de los principales mensajes del FIIM fue que Europa no puede limitarse a extraer recursos minerales, sino que debe avanzar en el procesamiento, refinado y transformación industrial de estas materias primas. Los participantes coincidieron en que la verdadera autonomía estratégica pasa por desarrollar cadenas de valor integradas capaces de generar empleo, innovación y actividad económica de alto valor añadido.

En este contexto, se destacó el papel clave de las industrias de transformación y de las tecnologías asociadas al procesamiento mineral para reducir la dependencia europea de terceros países en etapas críticas de la cadena industrial. Asimismo, se subrayó que la capacidad de transformación será determinante para garantizar el acceso competitivo a minerales estratégicos destinados a baterías, aerogeneradores y vehículos eléctricos.

El foro dedicó una atención especial a la financiación de proyectos mineros y de transformación industrial. Representantes del Banco Europeo de Inversiones, entidades financieras, fondos de inversión y sociedades de capital riesgo coincidieron en que la movilización de capital será uno de los grandes retos de los próximos años. También señalaron que el desarrollo de proyectos estratégicos requerirá importantes inversiones y mecanismos financieros adaptados a los largos plazos de maduración y a las particularidades técnicas del sector.

Durante las mesas redondas y sesiones técnicas se defendió la necesidad de combinar financiación pública y privada, así como de establecer marcos regulatorios estables, ágiles y predecibles que aporten seguridad a los inversores y faciliten el desarrollo de nuevos proyectos.

El encuentro sirvió además para presentar los proyectos estratégicos reconocidos por la UE en la Península Ibérica, vinculados al cobre, wolframio, litio y otros minerales críticos, poniendo de relieve el elevado potencial geológico e industrial de la región. Los participantes coincidieron también en que la competitividad futura del sector dependerá de la capacidad para incorporar innovación en todas las fases de la cadena de valor y de impulsar programas de formación técnica y capacitación profesional.

El Foro Ibérico de Inversión Minera concluyó reafirmando el papel estratégico de las materias primas minerales para el futuro económico e industrial de Europa y defendiendo la necesidad de avanzar hacia un modelo industrial más resiliente, competitivo y autónomo. Los participantes coincidieron en que la combinación de recursos minerales, financiación, innovación, desarrollo tecnológico y formación especializada será decisiva para consolidar cadenas de valor europeas sólidas y garantizar el éxito de la transición energética y digital en las próximas décadas.