
El Foro Económico Mundial (WEF, por sus siglas en inglés) ha publicado el informe Making Critical Minerals Bankable: Policy Tools to Unlock Investment, un documento en el que advierte de que el principal obstáculo para garantizar el suministro de minerales críticos no es la disponibilidad geológica de los recursos ni la falta de capital, sino la dificultad para convertir los proyectos en inversiones financieramente viables y atractivas para el mercado.
El estudio subraya que los minerales críticos son esenciales para el desarrollo de tecnologías energéticas, infraestructuras digitales, defensa, movilidad eléctrica y transición energética. Sin embargo, pese al crecimiento previsto de la demanda durante esta década, las inversiones siguen siendo insuficientes y desiguales.
Según el WEF, numerosos proyectos mineros encuentran dificultades para acceder a financiación debido a factores como los largos plazos de desarrollo, las elevadas necesidades de capital inicial, la complejidad administrativa y regulatoria, la volatilidad de precios o la incertidumbre política. El informe pone como ejemplo el cobre, para el que se prevé un déficit de suministro del 30 % en 2035 y una brecha inversora estimada en 250.000 millones de dólares antes de 2030.
El documento destaca además que los minerales críticos presentan características específicas que incrementan el riesgo percibido por los inversores. Entre ellas figuran la falta de transparencia y liquidez en algunos mercados, la fuerte concentración geográfica del procesamiento y refinado, y los largos ciclos de homologación industrial que retrasan la generación de ingresos.
Para hacer frente a esta situación, el WEF propone un marco de “des-riesgo” basado en herramientas de política pública destinadas a mejorar la confianza de los financiadores privados. El objetivo es reducir la incertidumbre mediante instrumentos como garantías públicas, apoyo financiero estratégico, mecanismos de estabilidad regulatoria, contratos de compra a largo plazo y colaboración público-privada.
El informe insiste en que no existe una solución única válida para todos los minerales o jurisdicciones y plantea adaptar las medidas según tres variables principales: la estructura del mercado del mineral, el perfil de riesgo del país y la fase de madurez del proyecto. De este modo, las administraciones públicas podrían actuar allí donde el capital privado todavía no entra por sí solo, retirando progresivamente los apoyos a medida que disminuye el riesgo.
El WEF considera que garantizar cadenas de suministro diversificadas, resilientes y sostenibles requerirá una actuación coordinada entre gobiernos, industria e instituciones financieras internacionales. En este contexto, el acceso seguro a minerales críticos se ha convertido en una prioridad estratégica para numerosas economías avanzadas, especialmente ante el aumento de la competencia geopolítica y tecnológica global.
El informe se enmarca dentro de la iniciativa Securing Minerals for Energy and Technologies (SMET), impulsada por el WEF en colaboración con actores industriales y financieros internacionales para fortalecer las cadenas de valor de los minerales esenciales para la transición energética y digital.
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