Euromines celebró su 30º aniversario el pasado 22 de abril de 2026 en Bruselas con un evento de alto nivel bajo el lema Securing Europe’s Industrial Resilience, que reunió a responsables políticos de la Unión Europea, representantes institucionales y líderes de la industria para reflexionar sobre el futuro de la minería y su papel en la autonomía estratégica, la competitividad y la seguridad de Europa.

En un momento en el que Europa afronta simultáneamente la aceleración de la transición ecológica e industrial y el refuerzo de sus capacidades de defensa y seguridad, el debate giró en torno a una cuestión central: cómo garantizar un suministro de materias primas fiable, responsable y sostenible que permita alcanzar todos estos objetivos de forma simultánea.

Durante la conferencia, celebrada en el Résidence Palace, el vicepresidente ejecutivo de la Comisión Europea, Stéphane Séjourné, subrayó con claridad la centralidad del sector: “La industria minera está en el corazón de todas las crisis. Y de todas las soluciones”. Esta afirmación refleja cómo el acceso a materias primas críticas condiciona hoy tanto la descarbonización como la competitividad industrial y la seguridad geopolítica de la Unión.

En un escenario internacional marcado por crecientes tensiones, nacionalismo de recursos y restricciones al comercio —como las limitaciones a la exportación de tierras raras—, Séjourné advirtió sobre la vulnerabilidad europea: “Depender como lo hacemos hoy de muy pocos actores para materias tan cruciales es hipotecar el futuro de nuestra industria y de nuestros ciudadanos”.

El evento contó también con la participación de miembros del Parlamento Europeo, como Hildegard Bentele (Grupo PPE, Alemania) y Brigitte van den Berg (Renew Europe, Países Bajos), así como del presidente de Euromines , Jan Moström, y su presidente emérito, Mark Rachovides, quienes aportaron la visión del sector industrial.

Una estrategia europea para reducir dependencia industrial

La respuesta de la Unión Europea pasa por el desarrollo de una estrategia integral basada en el refuerzo de la producción interna y la diversificación del suministro externo. En palabras del propio Séjourné, “Europa traza su propio camino de aprovisionamiento”, con el objetivo de romper dependencias estructurales.

Esta estrategia se articula en torno a la Ley de Materias Primas Críticas y al Plan de Acción ReSourceEU, que constituyen pasos clave para trasladar las ambiciones de autonomía estratégica en materia de recursos a medidas políticas concretas. Ambos instrumentos identifican materias clave para sectores estratégicos como la energía, la digitalización, la automoción o la defensa.

Impulso a la producción y a la inversión

Uno de los mensajes más contundentes del encuentro fue la necesidad de reforzar la producción en Europa. “Sí, estamos reabriendo minas y centros de producción en Europa. Porque sin ellos seguimos siendo rehenes, tanto de las energías fósiles como de los suministros chinos”, afirmó el Comisario.

Actualmente, la UE impulsa 60 proyectos estratégicos de extracción, refinado y reciclaje, con una inversión inicial de 3.000 millones de euros, con el objetivo de reducir significativamente la dependencia de materiales clave antes de 2029.

Competitividad, marco regulatorio y condiciones de mercado

De los debates surgieron varios mensajes clave. En primer lugar, el sector de la minería y las materias primas constituye un pilar estratégico de una cadena de valor resiliente en Europa. Sin embargo, el contexto global —marcado por la competencia internacional, el nacionalismo de recursos y la evolución de los requisitos ambientales, sociales y de gobernanza (ESG)— está transformando profundamente el entorno operativo.

En este sentido, se destacó que aún existe incertidumbre sobre si las medidas adoptadas son suficientes. La simplificación administrativa, el apoyo a proyectos, los costes energéticos y la consolidación de la demanda deben alinearse hacia un mismo objetivo: garantizar un entorno de producción de materias primas competitivo en costes.

Asimismo, se puso de relieve que la viabilidad económica de la minería en la UE requiere un marco coherente. La inversión y la competitividad no pueden imponerse por decreto, sino que son el resultado de políticas adecuadas. Factores como la agilidad en la tramitación de permisos, el coste de la energía y la facilidad para hacer negocios resultan determinantes.

Otro de los aspectos clave es que la competitividad surge de la competencia: es necesario combinar el apoyo público cuando sea preciso con unas reglas de competencia adaptadas al contexto global en el que Europa quiere posicionarse.

Seguridad de suministro y compromiso industrial

El fortalecimiento del mercado interno constituye otro pilar esencial. En este ámbito, se ha puesto en marcha una plataforma para conectar productores y consumidores industriales, facilitando acuerdos de suministro y reforzando la resiliencia de las cadenas de valor.

No obstante, Séjourné lanzó un mensaje claro al sector: “Nuestra independencia tiene un coste, pero es mucho menor que el de nuestra dependencia”, apelando a priorizar el abastecimiento europeo frente a opciones externas aparentemente más económicas.

La estrategia se completa con una diversificación activa de proveedores internacionales, basada en acuerdos con países socios y en el desarrollo de proyectos fuera de la UE, todo ello bajo estándares ambientales y sociales exigentes.

Un sector clave para el futuro de Europa

El evento del 30º aniversario de Euromines puso de relieve que el acceso a materias primas críticas se ha convertido en un elemento central de la política industrial europea. Como concluyó Séjourné, “bajo nuestros pies, es donde se juega gran parte de nuestra soberanía industrial”.

En definitiva, la minería y el conjunto de la cadena de valor de las materias primas se consolidan como pilares fundamentales para garantizar la resiliencia, la autonomía estratégica y la transición ecológica de Europa.