Las industrias europeas intensivas en energía han publicado, el 4 de noviembre de 2026, una declaración conjunta en la que advierten de las crecientes dificultades que afronta la industria europea debido a los elevados costes energéticos, la competencia internacional desigual y el incremento de los costes asociados a las emisiones de carbono. Las organizaciones firmantes subrayan que la transición hacia la neutralidad climática debe acompañarse de un marco regulatorio estable y predecible que permita mantener la producción, el empleo y la autonomía estratégica de la Unión Europea.

Entre las principales reivindicaciones destaca el mantenimiento de la asignación gratuita de derechos de emisión sin nuevas condiciones de inversión, como mecanismo esencial de protección frente al riesgo de fuga de carbono. Asimismo, las organizaciones solicitan evitar la aplicación del factor de corrección intersectorial (CSCF), que podría reducir las asignaciones gratuitas, y revisar los parámetros de referencia (benchmarks) para adaptarlos a las posibilidades tecnológicas y económicas reales de los distintos sectores industriales.

La declaración también reclama un Mecanismo de Ajuste en Frontera por Carbono (CBAM) eficaz, que garantice condiciones de competencia equitativas entre los productores europeos y sus competidores internacionales, incluyendo medidas de protección para las exportaciones. Además, propone destinar íntegramente los ingresos procedentes de las subastas de derechos de emisión del ETS 1 a financiar la descarbonización de las instalaciones industriales existentes, favoreciendo la incorporación de nuevas tecnologías y procesos productivos bajos en carbono.

Las organizaciones firmantes insisten en que la transformación industrial requiere condiciones adecuadas para movilizar inversiones, entre ellas infraestructuras energéticas y de CO₂, financiación, procedimientos de autorización ágiles y mercados que impulsen la demanda de productos renovables y bajos en carbono. En este sentido, consideran imprescindible que la política climática europea tenga en cuenta las necesidades reales de la industria y contribuya a reforzar su competitividad internacional.

Como miembro de Euromines, Primigea se hace eco de estas reivindicaciones, especialmente relevantes para la industria de las materias primas minerales, cuya actividad resulta fundamental para las cadenas de valor estratégicas, la transición energética y la autonomía industrial europea. Compatibilizar los objetivos de descarbonización con el mantenimiento de una industria competitiva constituye una prioridad para garantizar la capacidad productiva y el suministro de materias primas esenciales en Europa.

Consultar la declaración conjunta publicada por Euromines