
El Joint Research Centre (JRC) de la Comisión Europea ha publicado un nuevo análisis sobre el papel que pueden desempeñar los materiales avanzados para reducir la dependencia europea de materias primas críticas y reforzar al mismo tiempo la competitividad de la industria.
El documento, publicado el 30 de septiembre de 2026, analiza las necesidades de investigación e innovación necesarias para disminuir estas dependencias mediante alternativas tecnológicas y un uso más eficiente de los materiales.
El planteamiento del JRC amplía la perspectiva tradicional sobre la seguridad de suministro. Además de aumentar y diversificar las fuentes de aprovisionamiento de materias primas, Europa puede reducir su vulnerabilidad actuando sobre la propia demanda de determinados materiales.
Para ello, el JRC identifica tres grandes vías complementarias: sustitución de materias primas críticas mediante materiales avanzados, mayor eficiencia en el uso de los materiales y circularidad a través de la reparación, reutilización y reciclaje.
Estas actuaciones complementan las políticas dirigidas a diversificar el suministro contempladas en el Reglamento Europeo de Materias Primas Fundamentales (Critical Raw Materials Act), cuyo objetivo es aumentar la seguridad y resiliencia de las cadenas de valor europeas.
La investigación adquiere una especial importancia ante la elevada dependencia exterior de Europa en determinadas materias primas y el incremento previsto de la demanda asociado a la transición energética y digital.
La Comisión Europea estima, por ejemplo, que la demanda europea de tierras raras podría multiplicarse por seis de aquí a 2030 y por siete en 2050. En el caso del litio, la demanda podría multiplicarse por doce para 2030 y por veintiuno en 2050.
Ante este escenario, la sustitución tecnológica ofrece una vía adicional para disminuir la exposición de la industria europea a posibles interrupciones de suministro.
El trabajo del JRC tiene también una dimensión directamente industrial. Los análisis contribuirán a la base de conocimiento utilizada para el desarrollo de la política europea sobre materiales avanzados, identificando necesidades de investigación e innovación que permitan sustituir determinadas materias primas críticas manteniendo las prestaciones necesarias para sus aplicaciones.
Esta línea de trabajo ya se está trasladando a sectores concretos. Un estudio complementario del JRC publicado el 1 de octubre analiza 43 posibles alternativas relacionadas con el uso de antimonio, boro y cerio en determinadas aplicaciones de la construcción, incluyendo retardantes de llama para cables de PVC, supresores de humo y pulido de vidrio plano.
Una de sus conclusiones resulta especialmente interesante desde el punto de vista industrial: en muchos casos existen ya alternativas tecnológicas relativamente maduras, pero las principales barreras se encuentran en su validación, acceso a instalaciones piloto y escalado industrial, más que en la inexistencia de posibles sustitutos.
Para el sector europeo de las materias primas, este enfoque supone que la seguridad de suministro se está abordando desde varias direcciones simultáneamente: nueva extracción, diversificación internacional, transformación, reciclaje, eficiencia y sustitución tecnológica.
También abre oportunidades para la industria española vinculada a la minería, transformación de minerales, reciclaje, nuevos materiales e investigación aplicada, especialmente en aquellas cadenas de valor donde Europa busca disminuir dependencias exteriores sin comprometer las prestaciones industriales.
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