
Un nuevo análisis del International Institute for Environment and Development (IIED) titulado Energy-defence-AI convergence spurs demand for critical minerals (La demanda de los sectores de energía, defensa e IA impulsa la dependencia de minerales críticos) advierte de que las previsiones de demanda de minerales críticos centradas exclusivamente en la transición energética pueden estar infravalorando las necesidades futuras. El crecimiento simultáneo de la inteligencia artificial y de la industria de defensa introduce nuevos factores de presión sobre unas materias primas cada vez más estratégicas.
El IIED es una organización independiente de investigación y acción en políticas públicas con más de 50 años de trayectoria en el ámbito del desarrollo sostenible que estudia cuestiones relacionadas con el cambio climático, los recursos naturales y la justicia social y ambiental.
El nuevo artículo está firmado por Josefina Lehnen y Lorenzo Cotula. Lehnen desarrolla su actividad en investigación y desarrollo de políticas sobre transiciones justas y gobernanza de materias primas críticas. Cotula, por su parte, es investigador principal y responsable del programa de Derecho, Economías y Justicia del IIED.
Una demanda que va más allá de la transición energética
Durante los últimos años, buena parte del debate internacional sobre minerales críticos como el cobre, el grafito, el litio, el níquel o las tierras raras se ha articulado en torno a su papel indispensable para la descarbonización. Sin embargo, Lehnen y Cotula sostienen que este enfoque resulta ya insuficiente.
A la demanda asociada a las tecnologías energéticas se suma la procedente de la defensa y la inteligencia artificial, dos sectores cuyo desarrollo depende también de cadenas de suministro minerales complejas. Para los autores, estas dinámicas no deben analizarse de forma aislada, sino como una convergencia entre energía, defensa e IA capaz de elevar significativamente las necesidades globales de determinadas materias primas.
El sector de la defensa constituye un ejemplo especialmente significativo. El IIED recuerda que el gasto militar mundial alcanzó aproximadamente los 2,89 billones de dólares en 2025 y que los sistemas de armamento modernos dependen de alrededor de 40 minerales. En la Unión Europea, 26 de las 34 materias primas consideradas críticas en el marco del Critical Raw Materials Act tienen aplicaciones en equipamiento de defensa.
La inteligencia artificial añade una segunda fuente de presión. Su expansión requiere semiconductores, centros de datos, redes eléctricas, sistemas de transmisión y refrigeración, infraestructuras que necesitan importantes cantidades de materias primas y, en particular, de cobre. A ello se suma su elevado consumo energético: el artículo señala que la demanda eléctrica mundial de los centros de datos podría alcanzar los 945 TWh en 2030, un volumen comparable al consumo eléctrico actual de Japón.
Nuevos desafíos para las cadenas de suministro de minerales críticos
El análisis del IIED resulta especialmente relevante porque plantea que las previsiones basadas únicamente en las necesidades de la transición energética podrían quedarse cortas. Si energía, defensa e inteligencia artificial incrementan simultáneamente su consumo, la presión sobre la extracción, el procesamiento y las cadenas internacionales de suministro será mayor de la estimada bajo escenarios centrados exclusivamente en la descarbonización.
Esta competencia entre usos plantea además interrogantes sobre la asignación de recursos. Como ejemplo, los autores señalan que las cantidades de cobalto y grafito solicitadas para reforzar las reservas estratégicas de defensa de Estados Unidos podrían destinarse, alternativamente, a fabricar alrededor de 100.000 autobuses eléctricos.
Para el IIED, el cambio tiene también una dimensión geopolítica y social. Una política de minerales críticos dominada por criterios de seguridad nacional puede dificultar la cooperación internacional, aumentar la competencia por los recursos y generar nuevas presiones sobre los países productores y las comunidades situadas en las regiones mineras. El aumento de la extracción puede intensificar asimismo los impactos sociales y ambientales asociados a la minería.
Más información para anticipar un mercado en transformación
Lehnen y Cotula llaman finalmente la atención sobre una importante carencia de información. Mientras que existe una base relativamente desarrollada de estudios y proyecciones sobre los minerales necesarios para la transición energética, los datos sobre las necesidades futuras de los sectores de defensa e inteligencia artificial son todavía limitados.
Los autores consideran necesario construir una base de evidencia más sólida que permita conocer cuánto, dónde y para qué se consumirán los minerales críticos y diseñar políticas capaces de compatibilizar seguridad de suministro, cooperación internacional, protección ambiental y transiciones energéticas justas.
Artículo original: Energy-defence-AI convergence spurs demand for critical minerals, Josefina Lehnen y Lorenzo Cotula, International Institute for Environment and Development (IIED), 12 de agosto de 2026. Consultar el artículo original en IIED.
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