Un nuevo estudio realizado por el Parlamento Europeo advierte de que el apoyo público estadounidense a las materias primas críticas multiplica entre cinco y diez veces el movilizado por la UE y señala el procesamiento y el refinado de los materiales son el principal punto débil de las cadenas de suministro europeas.

El documento pone de relieve las diferencias existentes entre ambos bloques en financiación, capacidad de intervención pública y desarrollo de las cadenas de valor, en un momento en el que el acceso seguro a las materias primas se ha convertido en un elemento esencial para la competitividad industrial, la transición energética y la defensa.

Titulado US critical minerals policy and its implications for the EU’s strategic autonomy, el estudio ha sido elaborado conjuntamente por los Departamentos de Políticas para Economía y Crecimiento y para Transformación, Innovación y Salud del Parlamento Europeo. Sus autores son Georgios Athanasiadis, Kristin Becker, Matteo Ciucci, Wolfgang Lehofer y Marianne Maquet.

El análisis examina la evolución de la estrategia estadounidense entre 2017 y 2026 y la compara con la política europea. Entre sus principales conclusiones destaca la considerable diferencia en el volumen de recursos públicos movilizados. El estudio estima que el apoyo estadounidense relacionado con las materias primas críticas alcanzó alrededor de 46.000 millones de euros entre 2024 y 2026, mientras que los compromisos identificables a escala de la UE se sitúan en aproximadamente 5.000-6.000 millones.

Esta diferencia cobra especial relevancia ante las necesidades de inversión asociadas a los objetivos europeos del Reglamento de Materias Primas Fundamentales (Critical Raw Materials Act), que podrían alcanzar entre 80.000 y 100.000 millones de euros. El informe considera que Europa necesita reforzar sus instrumentos financieros y reducir el riesgo de las inversiones para conseguir que nuevos proyectos mineros y de transformación sean económicamente viables.

El procesamiento, principal vulnerabilidad

Una de las conclusiones de mayor interés para el sector es que la vulnerabilidad de Europa y Estados Unidos no se concentra únicamente en la disponibilidad o extracción de recursos minerales. El principal cuello de botella se encuentra en las fases intermedias de la cadena de valor, especialmente en el procesamiento y el refino.

El estudio recuerda que China controla aproximadamente el 90 % de la separación mundial de tierras raras y el 74 % del procesamiento y refino de litio, además de concentrar entre el 70 % y el 75 % del refino de cobalto. Por ello, diversificar únicamente la extracción no sería suficiente para reducir la dependencia si no se acompaña de inversiones en capacidad industrial de transformación.

El informe también señala diferencias en los instrumentos utilizados a ambos lados del Atlántico. Frente al mayor grado de intervención y asunción de riesgos existente en Estados Unidos, la UE continúa recurriendo princ ipalmente a subvenciones y financiación mediante deuda. El almacenamiento estratégico constituye otro de los ámbitos en los que Europa avanza con mayor lentitud, mientras Estados Unidos ha reforzado sus mecanismos con iniciativas como Project Vault.

Más instrumentos para impulsar proyectos europeos

Entre las opciones planteadas para reforzar la política europea figuran los contratos por diferencia (CfD), mecanismos de comprador de último recurso, el almacenamiento estratégico y la utilización de la contratación pública para favorecer cadenas de suministro más seguras y diversificadas. El documento también plantea facilitar contratos energéticos a largo plazo que contribuyan a reducir los costes de las instalaciones europeas de procesamiento y refino.

El estudio del Parlamento Europeo refuerza así una cuestión cada vez más presente en la política industrial comunitaria: la autonomía europea en materias primas críticas no dependerá solo de disponer de nuevos proyectos extractivos, sino de desarrollar en Europa el conjunto de la cadena de valor, desde la minería hasta el procesamiento, el refino y el reciclaje.