La Comisión Europea ha dado un nuevo paso en la implantación del Pasaporte Digital de Producto (Digital Product Passport, DPP) con la publicación de la Decisión de Ejecución (UE) 2026/1736, que incorpora las primeras normas armonizadas desarrolladas para dar soporte al Reglamento de Ecodiseño para Productos Sostenibles (ESPR).

La decisión, publicada en el Diario Oficial de la Unión Europea el 15 de julio de 2026, reconoce oficialmente seis normas europeas (EN 18216:2026 a EN 18223:2026) elaboradas por CEN, CENELEC y ETSI para establecer un marco técnico común que facilite la implementación de los pasaportes digitales de producto.

Un marco técnico para garantizar la interoperabilidad

Estas normas definen aspectos esenciales para el funcionamiento del DPP, entre ellos:

  • la estructura e intercambio de datos;
  • los identificadores únicos de producto;
  • los requisitos de interoperabilidad entre sistemas;
  • los mecanismos de acceso e intercambio de información a lo largo de la cadena de valor.

Su publicación supone que los fabricantes que apliquen estas normas podrán beneficiarse de la presunción de conformidad con los requisitos establecidos en los artículos 10 y 11 del Reglamento (UE) 2024/1781 sobre diseño ecológico para productos sostenibles.

Un paso clave hacia la implantación del DPP

El Pasaporte Digital de Producto será uno de los pilares de la estrategia europea de economía circular y sostenibilidad. Su objetivo es ofrecer información fiable, estructurada y accesible sobre el origen, composición, reparación, reutilización, reciclabilidad y huella ambiental de los productos durante todo su ciclo de vida.

Aunque las obligaciones de implantación se establecerán progresivamente mediante actos delegados para cada grupo de productos, la publicación de estas normas proporciona por primera vez un marco técnico estable sobre el que desarrollar soluciones compatibles con la futura legislación europea.

¿Qué implica para las empresas?

Para fabricantes, distribuidores y proveedores tecnológicos, esta decisión marca el inicio de una nueva etapa. Las organizaciones que comiencen a adaptar sus sistemas de información, trazabilidad y gestión de datos conforme a estas normas estarán mejor preparadas para cumplir los futuros requisitos regulatorios y facilitar la interoperabilidad con clientes, proveedores y autoridades.