Estados Unidos está ampliando el enfoque de su estrategia sobre minerales críticos. Mientras acelera la identificación de recursos y el desarrollo de nuevas cadenas de suministro, el U.S. Geological Survey (USGS) investiga también qué ocurre con determinados elementos cuando llegan al medio ambiente y cuáles pueden ser sus efectos sobre los ecosistemas acuáticos.

El organismo abordó esta cuestión en agosto en una sesión de su serie científica Friday’s Findings, titulada Addressing Knowledge Gaps on the Potential Effects of Critical Minerals on Aquatic Life. La presentación estuvo a cargo de Christopher J. Kotalik, investigador del Columbia Environmental Research Center (CERC) del USGS especializado en ecotoxicología.

El USGS reconoce que el conocimiento sobre el destino ambiental, la biodisponibilidad y la toxicidad de muchos minerales críticos sigue siendo limitado. Estas variables permiten determinar cómo se desplazan los elementos en el agua, en qué medida pueden ser incorporados por los organismos y en qué condiciones pueden resultar tóxicos.

Creado en 1879, el USGS es el organismo científico del Departamento del Interior estadounidense responsable, entre otras áreas, del estudio de los recursos minerales, el agua y los ecosistemas. No tiene funciones regulatorias, sino que proporciona información científica para apoyar la toma de decisiones públicas.

La iniciativa se apoya en trabajos anteriores de la institución. En 2024, un equipo encabezado por la química del USGS Sarah Jane White publicó en Environmental Science & Technology un estudio que identificó importantes lagunas de información sobre minerales críticos en ambientes acuáticos. Los investigadores propusieron priorizar su estudio atendiendo a cuatro factores: presencia en el medio, geoquímica, biodisponibilidad y toxicidad.

El USGS ha comenzado además a generar datos experimentales. En 2025, el Columbia Environmental Research Center publicó resultados de 19 ensayos de toxicidad aguda con nueve elementos críticos, entre ellos litio, cobalto, indio, cerio, neodimio y platino, utilizando diferentes organismos acuáticos.

Los trabajos no indican que los minerales críticos sean, como categoría, especialmente peligrosos. Buscan precisamente generar los datos necesarios para evaluar cada elemento y escenario de exposición.

Para el sector minero, la tendencia resulta relevante. Mientras EEUU acelera el desarrollo de nuevas fuentes de minerales críticos, aumenta también el esfuerzo científico destinado a conocer y cuantificar sus posibles impactos ambientales. No supone por ahora una nueva exigencia regulatoria, pero amplía la base científica sobre la que podrán apoyarse futuras decisiones ambientales y de política minera.

Fuentes

. USGS (2026): Addressing Knowledge Gaps on the Potential Effects of Critical Minerals on Aquatic Life.

. White, S.J. et al. (2024): A Multidisciplinary Approach That Considers Occurrence, Geochemistry, Bioavailability, and Toxicity to Prioritize Critical Minerals for Environmental Research. Environmental Science & Technology, 58(51), 22519-22527. DOI: 10.1021/acs.est.4c11211.