La Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (UNCTAD) ha publicado la edición de julio-agosto de 2026 de su Global Trade Update, un informe que constata la fortaleza del comercio internacional durante la primera mitad del año, aunque en un contexto marcado por crecientes presiones sobre los precios y tensiones geopolíticas. El comercio mundial de bienes alcanzó unos 13,7 billones de dólares en el primer semestre de 2026, un 12,5% más que en el mismo periodo de 2025, mientras que el comercio de servicios aumentó un 10,5%.

Para el sector de las materias primas minerales, el informe ofrece datos especialmente relevantes. En el primer trimestre de 2026, el comercio de minerales creció un 22% respecto al trimestre anterior y un 15% en términos interanuales, según el indicador de los últimos cuatro trimestres. Los minerales fueron así uno de los segmentos con mayor dinamismo dentro de los recursos naturales. Los minerales metálicos (metal ores) registraron, por su parte, un crecimiento trimestral del 6% y del 13% en los últimos cuatro trimestres.

El protagonismo de las materias primas minerales resulta todavía más evidente al analizar las industrias vinculadas a la transición energética y la digitalización. La UNCTAD señala que el comercio de minerales críticos aumentó un 38% en el primer trimestre de 2026, el mayor avance trimestral entre las industrias seleccionadas en el informe. También crecieron con fuerza los semiconductores (+25%), la electrónica (+18%), las baterías (+15%), los productos TIC (+14%) y los vehículos eléctricos (+11%).

Estos resultados ponen de manifiesto la relación cada vez más estrecha entre la demanda de materias primas minerales y el desarrollo de tecnologías estratégicas. La propia UNCTAD identifica la demanda de semiconductores, productos TIC, maquinaria eléctrica, baterías, minerales críticos y vehículos eléctricos entre los factores que sostuvieron la expansión del comercio mundial, frente a la contracción observada en sectores como el químico y el siderúrgico.

El crecimiento se produce, además, en un escenario de encarecimiento del comercio internacional. La interrupción del transporte marítimo a través del estrecho de Ormuz y las preocupaciones sobre el suministro energético elevaron los precios de la energía y los costes de transporte, logística y producción. La inflación del comercio mundial alcanzó el 3,6% trimestral en el primer trimestre, y la estimación de la UNCTAD apunta a un incremento de alrededor del 5,1% en el segundo.

Para la industria de las materias primas minerales, las perspectivas combinan así una demanda internacional sólida, especialmente de minerales críticos, con mayores riesgos asociados a la geopolítica y a la reorganización de las cadenas de suministro. La UNCTAD prevé que la demanda de productos relacionados con la inteligencia artificial, semiconductores, baterías y componentes para vehículos eléctricos continúe siendo un importante motor del comercio durante la segunda mitad de 2026, al tiempo que la fragmentación geoeconómica y las tensiones comerciales pueden elevar los costes y modificar los flujos internacionales.