La Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (UNCTAD) ha publicado el World Investment Report 2026. International Investment in a Turbulent Era, que analiza la evolución de la inversión extranjera directa (IED), las políticas de inversión y los cambios que están transformando los flujos internacionales de capital.

El informe forma parte de la serie World Investment Report de la UNCTAD y combina el análisis de la IED con información sobre proyectos greenfield —inversiones destinadas a crear desde cero nueva capacidad productiva, a diferencia de la adquisición de activos o empresas ya existentes—, financiación internacional de proyectos y políticas nacionales e internacionales de inversión. En esta edición, la institución presta especial atención al creciente peso de los sectores considerados estratégicos.

Los minerales críticos ganan peso en la inversión mundial

La IED mundial aumentó un 6 % en 2025, hasta 1,6 billones de dólares, aunque la UNCTAD considera que la recuperación sigue siendo frágil y desigual. Al mismo tiempo, la inversión se está concentrando en sectores estratégicos condicionados cada vez más por la política industrial y la seguridad económica.

El informe identifica cinco grandes ámbitos estratégicos: infraestructuras y tecnologías relacionadas con la inteligencia artificial, tecnologías avanzadas y sensibles, minerales críticos, tecnologías y servicios para la transición energética y semiconductores. La UNCTAD destaca además su interdependencia: semiconductores, tecnologías energéticas y numerosas tecnologías avanzadas necesitan un suministro seguro de materias primas minerales.

El valor de los proyectos greenfield anunciados en estos sectores pasó de 109.000 millones de dólares en 2020 a 576.000 millones en 2025, elevando su participación en la inversión greenfield mundial del 16 % al 44 %. Los minerales críticos registraron durante ese periodo un crecimiento medio anual de la inversión del 17 %.

Los minerales críticos resisten el retroceso de la minería

El comportamiento de los minerales críticos contrasta con la evolución general de la minería. En 2025, la inversión greenfield anunciada en minería cayó un 27 %, hasta 15.000 millones de dólares, mientras que la financiación internacional de proyectos mineros se redujo un 47 %. La UNCTAD relaciona esta debilidad con factores como la caída del gasto en exploración, el descenso de las leyes minerales, los largos plazos de desarrollo de los proyectos y unas mayores exigencias ambientales, sociales y de gobernanza.

Los minerales críticos muestran una tendencia diferente. La inversión greenfield anunciada, incluyendo actividades de procesado, aumentó de 22.000 millones de dólares en 2024 a 26.000 millones en 2025, un 17 %, y el número de proyectos creció un 30 %. La UNCTAD advierte, sin embargo, de que los volúmenes siguen siendo modestos pese a la creciente atención política sobre estas materias primas.

El informe incluye entre los minerales críticos al cobre, litio, cobalto, níquel, grafito y tierras raras, fundamentales para las energías renovables, el almacenamiento eléctrico, los vehículos eléctricos, las redes, los semiconductores y otras tecnologías estratégicas. Esta función los ha situado en el centro de la política industrial, las estrategias de inversión y la competencia geopolítica.

Un nuevo escenario para el sector de las materias primas

Una de las principales implicaciones para el sector mineral es que las decisiones de inversión están cada vez más condicionadas, además de por costes, eficiencia y acceso al mercado, por la política industrial, el escrutinio regulatorio y las consideraciones de seguridad económica.

El número de economías con mecanismos específicos para revisar inversiones extranjeras por motivos de seguridad nacional se duplicó, desde 26 en 2019 hasta 52 en 2025. Los minerales críticos figuran entre los sectores sobre los que se está concentrando este mayor control, junto con la inteligencia artificial, los semiconductores y las tecnologías limpias.

Paralelamente, proliferan acuerdos y memorandos específicos sobre minerales críticos destinados a facilitar inversiones, asegurar suministros y promover la cooperación tecnológica. La UNCTAD señala que estos instrumentos pueden contribuir al desarrollo del sector cuando se alinean con las estrategias nacionales y permiten combinar los objetivos de seguridad de suministro con prioridades como el valor añadido local, el desarrollo de proveedores, la formación y la diversificación industrial.

El World Investment Report 2026 confirma así que las materias primas minerales, y especialmente los minerales críticos, han dejado de ser únicamente una cuestión de disponibilidad de recursos: se han convertido en una pieza central de las políticas de inversión, industria y seguridad económica que están configurando las nuevas cadenas de suministro internacionales.